AÏT BOUGUEMEZ Y EL MGOUN

Les Aït Bouguemez ou la vallée heureuse - Haut Altas Marocain

Vídeo de Vincent Kronental

Primer cortometraje del autor realizado en 2012 durante una estancia de tres meses en la aldea de Aït Ayoub, en lo más profundo del valle de Aït Bouguemez. Refleja la manera vivir de los bereberes, tan distinta en espacio y tiempo a la nuestra en una condiciones extremadamente duras.

 

 

BEREBERES DE LAS CUMBRES (Berbêres des cimes)


 “Quand on veut, on peut”

Douar de Tizi N´Oucheg




Alto valle del Ourika
En el corazón del Alto Atlas marroquí, el agua es un recurso raro. El pueblo de Tizi N'Oucheg, en el valle del Ourika, está a solo 60 kilómetros de Marrakech pero para llegar a él hay que seguir una tortuosa pista de tierra desde el fondo del valle. Su rehabilitación ha sido el comienzo de un nuevo tiempo para la pequeña aldea.

Todo comenzó gracias a Rachid Mandili que regresó a su tierra consciente de que el desarrollo de su pueblo dependía del acceso al agua y su buena gestión.

Ha movilizado a todos los habitantes en base al conocimiento de científicos franceses y marroquíes para capturar las fuentes circundantes, purificar y reutilizar las aguas residuales para el riego.

El documental se centra en destacar la colaboración y el ingenio de los bereberes en su sueño de dominar por completo la gestión del agua de su pueblo. También retrata a un hombre cuyo dinamismo ha permitido a Tizi N'Oucheg abrirse a la modernidad mientras conserva su herencia milenaria. El ejemplo de Tizi NÓucheg permite evocar el problema de los recursos hídricos en las regiones semiáridas y presentar soluciones concretas.



Bereberes de las cumbres es un documental de 52 minutos de Bruno y Sylvain Cedat.


LUGARES REMOTOS QUE YA NO








Hace unos pocos años el valle de los Aït Ouzighimt era uno de los más perdidos de la cordillera del Atlas. Era uno de los más auténticos y pintorescos para quienes, venidos de fuera como nosotros, descubríamos la cultura amazigh (bereber, que tiene la misma raiz y significado peyorativo que bárbaro). También uno de los más duros para sus habitantes, los imazighen (plural de amazhig) por su terrible aislamiento, sobe todo en invierno.
Siempre recordaré el paseo a lomos de mula con que nos obsequió hace mucho, nuestro guía y amigo Lahçen después de llegar desde el Mgoun, la montaña de cuatro mil metros que cierra el valle por el sur. Al día siguiente nos encaminamos al norte y regresamos a pie, no podía ser de otra forma, hasta Bouguemez por el alto paso de tizi-n-Ait Imi (2.898 m.). Río abajo las gargantas del Mgoun cerraban toda salida al valle.

La última vez que estuvimos en Bouguemez, Hassan, nuestro anfitrión en Ait Ziri, nos señaló el puerto y la pista que ahora lo remonta como una cicatriz. Y lo hizo con la satisfacción de quién ve en ello la llegada del progreso para sus vecinos (transporte, electricidad, teléfono, escuela...). Era comprensible, pero esto no nos evitaba la nostalgia.

Hoy otra pista se ha abierto camino hacia el sur desde El-Mrabitine hasta salir al valle del Dadés en Qalat Mgouna. Evita las gargantas y salva el cordal del Mgoun por el tizi-n-Ait Hamad (3.042 m.). La combinación de los dos recorridos se convertirá en objetivo de primera de las ruidosas travesías en 4x4. Por donde el Atlas tiene más anchura, dirán como reclamo.

Como muestra del antes y el después, aquí van un par de vídeos y que cada uno saque sus conclusiones:

Los Aït Ouzighimt, bereberes del valle olvidado


De Ait Bouguemez a Kalaat Mgouna